Pedro Miguel: Breve historia del lodo
2026-02-13 - 08:35
La campaña de difamación contra Andrés Manuel López Obrador empezó en marzo de 2004, con los llamados videoescándalos, un montaje urdido por el logrero Carlos Ahumada bajo instrucciones de Diego Fernández de Cevallos y Carlos Salinas de Gortari que ya en fecha tan temprana pretendía dar una sepultura definitiva a la trayectoria del político tabasqueño. Siguió, sin solución de continuidad, con el intento de desafuero (2005) y con la intoxicación sistemática de la opinión pública que llevó a cabo en la campaña electoral de 2006: el “peligro para México”. En años más recientes, la reacción echó a andar un sitio de Internet denominado “Pejeleaks” que difundía mentiras calumniosas contra AMLO y su familia; Enrique Krauze y sus empleados echaron a andar la Operación Berlín para sembrar falsedades e incluso se propaló una versión fantástica sobre una imaginaria residencia de lujo en La Toscana, un fraccionamiento exclusivo de Las Lomas, que estaba conectada por un largo túnel subterráneo con el austero departamento de Copilco en el que López Obrador vivía por ese entonces. Algún opinionero de la reacción llegó a decir que el candidato presidencial de la coalición Hagamos Historia estaba financiado por Moscú, fantasía que él mismo respondió con humor aclarando que el loro de Moscú era un pájaro que vivía en su rancho de Palenque.