TheMexicoTime

Lo roto precede a lo entero

2026-02-08 - 09:05

Me mandó (1964) Un beso de Tokio. Y dijo, claro está: (1965) El nombre del peligro es mujer. No supe si creerle o no, pero reí igual. Su trajecito se prestaba para eso, su cabello corto, sus aretes. Quería que me prestara sus botas largas y ponerme su bikini. Era mayo, supongo, o junio. Quería, sobre todo, conocer sus cuarteles secretos. Por eso acepté ir a (1966) La cita romana, para (1967) Atrapar a una seductora. Los ojos son, a veces, redes. O armas.

Share this post: