Abraham Nuncio: La digna marcha y sus secuelas
2026-03-05 - 12:23
Un niño de mirada atónita contempla el cuerpo exánime de un obrero y sobre él a unas mujeres dolientes. El pintor Gerardo Cantú era ese niño. En su memoria mantuvo ésa y escenas parecidas y las recreó en una serie de obras memorables sobre los obreros de su natal Nueva Rosita. Su madre mantenía un chal ( shawl) en el respaldo de una silla para tomarlo apenas percibiera la señal de que se había producido un derrumbe o una explosión en alguna de las minas de la zona. Como en el resto de las mujeres, esa prenda podía ser necesaria en caso de un luto exigido por las circunstancias.
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